Guruji Kelucharan Mohapatra

kelusirLa obra de un artista siempre es el resultado de su contexto: la tradición cultural de la que viene/con la que rompe, las circunstancias históricas, la personalidad del artista y cómo reacciona ante sus circunstancias… Kelucharan Mohapatra fue un maravilloso coreógrafo, y es importante conocer su vida para comprender y apreciar su obra. Existen cuatro grandes linajes o gharanas en el Odissi, correspondientes con maestros cuyo prolífico trabajo de creación y enseñanza creó estilos con personalidades diferentes: Guru Deva Prasad Das, Guru Pankaj Charan Das, Guru Mayadhar Raut and Guru Kelucharan Mohapatra.

Nuestro guruji Kelucharan Mohapatra dedicó su larga vida por completo a investigar, aprender, recuperar y crear en los campos de la música, la danza y el teatro. Nació y pasó su infancia en el pueblecito de Raghurajpur, el lugar que mejor conserva la tradición de pintura de Patachitra. Los pintores decoran el exterior de sus casas exhibiendo su arte para atraer a la clientela, y aún vive y pinta allí el hermano pequeño de guruji.

A Kelucharan ji le encantaba de pequeño ir a ver las actuaciones de danza-teatro que tenían lugar al celebrar festivales religiosos (que en Odisha son frecuentes). El pequeño asistió a lasclases de danza-teatro de Balabhadra Sahoo a escondidas de su padre durante unos tres años, y escuchaba a su madre relatando las historias mitológicas que se reflejaban en las pinturas, aunando poco a poco conocimientos sobre literatura, religión, música y pintura, qué historias se cuentan, cómo y por qué. Llegó el momento en que Kelucharan debía actuar-bailar en público por primera vez pero cuando se pidió permiso a su padre éste no lo autorizó y además le prohibió que continuase bailando como gotipua, ya que lo consideraba vulgar. En su lugar, su padre le envió a Puri a integrarse en el grupo de Ras Leela (teatro vaisnava) dirigido por Mohansundar Goswami. Vivió en casa de su maestro durante años, aprendiendo y participando en los rituales y en las obras teatrales. Allí aprendió canto, filosofía vaisnava, historia y teatro y encontró en su maestro a un segundo padre. Dejó la casa por problemas de convivencia con la familia de su guru y siguió su camino.

Kelucharan volvió a su pueblo y durante un tiempo trabajó en los campos de betel y vendiendo las hojas de pan, y tocando instrumentos de percusión para grupos de gotipuas, con lo que aprendió nuevos boles (patrones rítmicos). Trabajó durante un tiempo en un grupo teatral más moderno, Orissa Theatres, y después volvió a Puri a otro grupo de Ras Leela, cuando apareció la oportunidad de integrarse en el ya famoso Annapurna Theatre, donde trabajaban también Pankaj Charan Das y otros artistas cuyo trabajo será después vital para el desarrollo del odissi. Allí conoció también a Laxmipriya, su futura esposa. La colaboración de artistas en este grupo de teatro fue el germen del Odissi actual, con la puesta en común de conocimientos musicales, teatrales y de danza. Estas colaboraciones incluyeron la de Dayal Sharana, que además de bailar varios estilos clásicos había estudiado la forma de danza “contemporánea” de Uday Shankar. Se compuso entonces la pieza Dasavatara, sobre las diez encarnaciones de Vishnu, que con algunas variaciones se sigue bailando actualmente y puede considerarse la coreografía de Odissi más antigua. Siguieron las composiciones y Kelucharan no dejó de coreografiar en toda su vida.

A través del trabajo en el teatro Kelucharan fue ganando reconocimiento y recibiendo peticiones de que enseñara danza, y Laxmipriya trabajo como bailarina y actriz. Fue una época de desarrollo cultural coincidiendo con el auge del movimiento por la independencia de La India, que de hecho llegaría pronto. Kelucharan pasó un tiempo trabajando todo lo que pudo dando clases privadas y en el Kala Vikash Kendra de Cuttack, ahorrando para construirse una casa. Poco a poco se fue constituyendo lo que es el Odissi actual, con aportaciones de muchos artistas e investigadores, uniendo conocimientos sobre las tradiciones de Odisha de teatro, folclore, la danza de gotipuas y maharis, y ampliándolos con el estudio de los shastras, los tratados antiguos, para dotar a esta práctica de danza de una base teórica y una metodología de enseñanza. Serán los tiempos de la Jayantika, asociación para la revitalización de la danza de Orissa. Se desarrolló el repertorio y se fijó el estilo del aharya (vestimenta, peinado, joyería y maquillaje). Poco a poco se consiguió que el Odissi fuera conocido y respetado en el ámbito artístico de La India, sobre todo gracias a la participación en festivales y el trabajo de instituciones de reciente creación como la Orissa Sangeet Natak Akademi. Kelucharan continuó aprendiendo más sobre literatura y sobre las tradiciones artísticas de Orissa, entre ellas el Chhau, músicas adivasis (tribales), etc.

Gracias al trabajo de composición y difusión de la danza, tan difícil en aquellos tiempos, el Odissi ganó prestigio y Kelucharan el premio nacional de danza del Sangeet Natak Akademi en 1966. En la ceremonia de entrega de estos premios siempre se celebra un espectáculo, en aquella ocasión Kelucharan tocó el mardala y bailó su más grande discípula: Sanjukta Panigrahi.

Bailarinas de familias importantes y no oriyas comenzaron a aprender de guruji y la disciplina ganó más apoyo (Odisha era y es una de las regiones más pobres de India). Comenzaron los cursos intensivos de verano y bailarinas de toda India pasaban el terriblemente cálido verano entrenando durante varias horas al día. La técnica se fue refinando, fruto de la colaboración con el gran compositor Pandit Bhubaneswar Mishra Kelucharan coreografió las piezas más clásicas y famosas, comenzaron las giras por India y el extranjero, colaboraciones en películas, los intensivos en Delhi y en Mumbai, giras por EEUU y Rusia… y poco a poco el Odissi se internacionalizó.

Mientras tanto la Utkal University of Culture entrenó a varias generaciones de bailarines en Bhubaneswar y sirvió de punto de encuentro para bailarines/as de los distintos linajes. En 1983 Kelucharan ji se unió al Odissi Research Centre también en Bhubaneswar, y allí se hizo el trabajo de ordenación teórica y de dar nombres a posturas, secuencias, poses, etc. que culminaría con la edición de los dos volúmenes del Odissi Pathfinder. En 1988 recibió el título de Pada Bhushan, uno de los más altos premios al mérito civil. En 1994 dejó el centro para crear su propia fundación: Srjan, donde siguió coreografiando, impartiendo clases con la ayuda de su hijo y su nuera (Ratikant Mohapatra y Sujata Mohapatra) e impartiendo los intensivos de verano. En el año 2000 recibió el título de Padma Vibhushan del Gobierno de India por sus aportaciones al bien del país.

Todos dicen que guruji no dejó nunca de ser un apasionado de la danza y de la enseñanza, que permaneció un perfeccionista hasta el final, apoyando y nutriendo a la vez los proyectos de sus discípulos/as. La prueba indudable de su trabajo y de su generosidad es la globalización de su linaje: sus creaciones han llegado a casi todos los rincones del mundo.

Recomendamos la lectura de la biografía de guruji escrita por su discípula Ileana Citaristi: The making of a Guru. Kelucharan Mohapatra. His ife and times. La edición es de Manohar Books (hay una edición de 2001 y una segunda de 2015): http://www.manoharbooks.com.