Cambiar de escuela

Hace poco hablaba con un compañero de cómo en algunas ciudades las alumnas de una escuela no van a los eventos de otra. La verdad es que no es la primera vez que lo escucho. En las danzas clásicas indias tenemos una dinámica parecida, y causa algunos problemas.

En India actualmente conviven tres sistemas de enseñanza:

  • Tradicional, guru shishya parampara (aprendizaje a los pies de tu maestro), que implica una relación de tipo familiar, tu maestro tiene la obligación de enseñarte y cuidarte como un padre/madre, y tú la de confiar y obedecer, y se conviven muchas más horas de las que se emplean en las clases.
  • Escuelas privadas, la mayoría fundaciones, en las que hay distintos profesores, unas clases con horarios, tasas, etc.
  • Universidades públicas y privadas.

La opción más común es la de las escuelas privadas, en las que se supone una cierta lealtad al maestro/maestra y hay una cierta convivencia pero hay distintas clases, niveles, profesores junior, etc. Se nos insiste siempre mucho en la importancia de la lealtad a tu linaje, de pedir permiso a tu maestro/a, etc., siempre justificándolo en la tradición, en el control del ego, el respeto, ser agradecidos, etc., pero sigue siendo un tema conflictivo. Obviamente, la confianza ciega en cualquier persona es peligrosa. No voy a entrar en cuestiones espirituales, pero está claro que los/as maestros/as realmente merecederos/as de esa confianza absoluta son escasos/as.

Desde un punto de vista práctico sí es lógica la lealtad a un linaje: distintos artistas con distintas personalidades bailan distinto, tienen distinto gusto, etc., que un arte sea clásico no quiere decir que no haya distintas visiones, corrientes y técnicas. Yo he ido y voy a clases de distintos bailarines/as y sí es confuso, muchas veces me hacen correcciones opuestas. Antes solía justificarme, y decir “es que lo aprendí así”, ahora me doy cuenta de que eso sólo hace perder tiempo en clase e incomoda a quien la esté impartiendo, porque a su vez sentirá que tiene que justificar su corrección. También me ha pasado como profesora, habrá correcciones que yo haga que alguien no acepte porque lo ha aprendido diferente, porque considere que yo no tengo suficiente autoridad o porque a mí me falte experiencia, pero lo normal es que sean simplemente estilos diferentes. Seguir un linaje sin cambiar de profesor/a hace las cosas mucho más fáciles, sin confusión ni correcciones opuestas y sin dudas se aprende mucho más rápido, y además tu maestro/a no dudará de tu lealtad, serás un representante claro de sus enseñanzas y te apoyará para mostrar el fruto de su trabajo y su visión artística, lo cual ayudará a tu carrera. Yo no hice eso, en realidad comencé aprendiendo “odissi tradicional” o lo que alguna gente llama “old style”, pasé por Srjan, que se suele considerar “neoclásico”, y ahora sigo un linaje bastante moderno o lo que ellos consideran “muy clásico” por ser muy técnico. Y aun después de haber vivido lo confuso que es cambiar de profesor/a y lo que retrasa el aprendizaje, sigo yendo a clase con distintos profesores y profesoras. No es la decisión más lógica como profesional, pero es la que yo siento. Yo asumí la disciplina del guru shishya parampara y no lo haré nunca más, intento vivir en el equilibrio.

Mi maestra anterior no quería que fuese a clase de ninguna otra persona, ni siquiera de bailarinas discípulas suyas, porque decía que no me iban a enseñar suficientemente bien. Lo que se suele considerar una falta de lealtad en realidad es ir a clase de alguien junior respecto a tu maestro/a. Que la sociedad india sea tan jerárquica conlleva muchos problemas sociales, pero la verdad es que en el mundo artístico funciona muy bien. Los años de experiencia y el trabajo se reconocen: todo el mundo sabe quién es junior o senior respecto a uno mismo. Entiendo que no se quiera que un alumno o alumna vaya a clases de alguien junior, porque es en parte ofensivo, en parte ilógico. Lo que sucede en realidad es que llega la vida con sus circunstancias y las clases a las que tu querrías ir son muy lejos, o muy caras, o ese maestro o maestra maravillosa no tiene tiempo, y esperando que se den las circunstancias perfectas, se te escapa el tiempo y no has aprendido. También sucede que distintos artistas tienen distintos puntos fuertes, y si tienes la oportunidad de ir a clases o talleres con otro/a profesor/a te va a aportar algo nuevo y a darte más herramientas. Entonces como profesores/as también tenemos que ser humildes y apreciar a otros artistas y sus puntos fuertes, y tenemos que ir a más clases. También se da el caso de que entre profesoras/es de un nivel parecido tenemos más afinidad personal con unos o con otros, también hay que entenderlo, igualmente los profesores tenemos distinta afinidad con distintas personas. Yo no soy la profesora adecuada para alguien que quiera ser profesional, creo que sí lo soy para alguien que se tome el Odissi como una disciplina de mejora personal.

Mi amiga y profesora Sonali Mishra defiende que ir a talleres de otros/as maestros/as sólo es buena idea cuando tienes una base suficientemente sólida como para entender qué es una herramienta nueva y qué es un elemento diferente que si incorporas al estilo que ya tienes no va a funcionar, qué cambiar y qué no, y supongo que tiene razón. También el profesor o profesora tiene que tener experiencia y flexibilidad suficiente como para saber qué cambiar o corregir y qué respetar porque simplemente es otro estilo. Ahora voy a clases en las que se respeta bastante lo diferente, yo sigo perdiendo energía y seguridad al confundirme, pero creo que al haber ido a clases con muchos profesores y profesoras distintas lo que he perdido como bailarina lo he ganado como rasika, como público, porque no me chirría lo distinto, aprecio diferentes formas, diferentes personalidades, etc. Así que supongo que mi recomendación es que si quieres ser bailarín/a profesional, sigas un linaje con lealtad y a conciencia, si aprendes danza porque el tiempo en clase te hace feliz, sé feliz en todas las clases a las que puedas ir.