Coreografías.

Cuando empezamos a estudiar Odissi en India son muchas las cosas que se dan por supuestas, y que pueden convertirse en lagunas eternas porque nos falta el idioma y el contexto. Una de las más importantes es comprender cómo funciona la composición y el aprendizaje de coreografías.

Las piezas o items  tienen autoría. Es una de las principales diferencias entre el arte clásico y el popular, conocemos quién es el autor. Muchas piezas incluyen secuencias antiguas, fragmentos técnicos como khandis o arasas, fragmentos teatrales, etc. Aunque existía la danza en Odisha desde antiguo, no existía el Odissi hasta los años 50, y aunque se conservan coreografías de la tradición mahari, de la gotipua, y del folclore (algunas en su versión original, otras “reformadas”, adaptadas a técnica de Odissi), no conocemos los nombres de los coreógrafos hasta la generación de Guru Deva Prasad Das, Guru Pankaj Charan Das, Guru Kelucharan Mohapatra y Guru Mayadhar Raut en adelante.

Es importante conocer el autor de la coreografía y de la música que interpretamos, por supuesto, y en India siempre se anuncia antes de que se interprete, al igual que el compás y la raga en la que se ha hecho la composición.

Deva Prasad Das, Pankaj Charan Das y Kelucharan Mohapatra sentaron las bases del Odissi en los tiempos de la asociación Jayantika, y establecieron un recital de cinco piezas basado en lo que ya había hecho el Bharatanatyam un siglo antes. Sus respectivas composiciones tienen ciertos elementos en común, otros diferenciados en base a la formación y el estilo personal de cada uno de ellos.

Dado que mi linaje es el de Guru Kelucharan Mohapatra, escribiré sólo sobre lo que conozco, aunque aprecio mucho los linajes de Guru Deva Prasad Das, por su conexión con el folclore y su “autenticidad” y libertad, y el de Guru Pankaj Charan Das por su teatralidad.

Hay un orden en el que se aprenden las coreografías, y hay una experiencia mínima que se ha de poseer antes de poder realizar nuestras propias coreografías. La primera pieza que se aprende es un Mangalacharan porque es la primera pieza de un recital dado su significado invocatorio. Hay muchos mangalacharan distintos, que reciben su nombre de la plegaria que incluyen. Guruji compuso Namami cuando era muy joven, y durante mucho tiempo era la primera pieza que se aprendía. Conforme el propio guruji fue adquiriendo experiencia como bailarín, fue cambiando la coreografía y haciéndola más compleja, por lo que en distintas escuelas se bailan muy distintos Namamis. Como la última versión de la coreografía es muy difícil, no debería ser ésta la primera que se aprende, sino que los estudiantes aprenden primero Namo devi, Pada vande, Guru vandana… Ratikant Mohapatra, hijo de guruji, ha creado composiciones modernas y cortas que sustituyen al tradicional mangalacharan, como Hari om/Guru Brahma o Vakratunda, dado que desgraciadamente cada vez se concede menos tiempo en los festivales, y son piezas de corta duración que se pueden aprender en talleres intensivos.

La segunda coreografía en un recital y en muchas ocasiones en aprenderse es Batu, coreografía técnica y compleja. Puesto que muchos bailarines y bailarinas además de formarse con su maestro/a estudian en la Utkal University of Culture y que Guru Pankaj Charan Das impartió clases allí durante décadas, es común bailar también Sthai (este post de Ileana Citaristi trata sobre la Jayantika y por qué las diferencias entre batu y sthai). En Odisha se dice que si bailas batu correctamente puedes bailar cualquier otra pieza con buena técnica, por lo completa que es y la experiencia que se adquiere durante su aprendizaje.

Los pallavis de guruji son lo más bonito que conozco. Siempre se aprende en primer lugar Vasanta pallavi, que incluye un poema sobre la primavera. Después se irán aprendiendo en orden ¿por qué están ordenados? Guruji como coreógrafo fue componiendo pallavis cada vez más complejos, y en los que desarrollaba y complicaba ligeramente pasos que ya había utilizado en uno anterior. Podemos saltarnos el orden, pero sería retrasar nuestro propio camino, porque en el orden tradicional cada uno te ayuda al siguiente, y aprenderemos más rápido y mejor. El orden solía ser Vasanta, Kalyani, Shankaravaranam, Saveri, Mohana, Aravi… Luego la segunda generación de pallavis: Kirwani, Bagesri, Khamaj, Hamsadhwani, Bilahari…

Los abhinayas son muchos, algunos “modernizaciones” de coreografías y canciones tradicionales, otros composiciones enteramente nuevas. A rasgos generales se dividen en dos grupos: los ashtapadis del Gita Govinda, en sánscrito, y los abhinayas en lengua oriya/odia (aunque hoy en día se hacen composiciones sobre poemas en bengalí, etc.). Al igual que en el caso de los pallavis, su aprendizaje se hace en orden de dificultad de acuerdo con la experiencia del intérprete. Muchas composiciones tradicionales se están perdiendo, ya que “están de moda” las composiciones grupales y especialmente las que tratan de batallas. Los teatros son cada vez más grandes y el público prefiere ver algo más espectacular, y desgraciadamente es raro ver Odissi intimista.

Mokshya es la pieza final, y no se han compuesto suficientes coreografías aún, por eso suele no interpretarse, por repetitiva. Se aprende cuando ya se han aprendido el resto de coreografías del recital, para poder cerrarlo.

¿Se pueden aprender las coreografías en otro orden? Sí, en ocasiones por las circunstancias, porque las bailarinas no indias no cursamos la formación en la universidad y “caemos” en una clase a mitad de curso o nos formamos en talleres, en otras ocasiones porque hay quien decide saltar pasos para aprender piezas más avanzadas. Siempre es mejor intentar seguir la progresión tradicional porque funciona y por hacer justicia a las composiciones y al trabajo del coreógrafo. Como siempre decía Sujata apa, no es lo mismo “saber” una pieza que haberla digerido, y cuanto más sabes mejor distingues la diferencia entre bailar y BAILAR.

¿Cuándo se puede empezar a coreografiar? Pues cuando se sabe mucho de danza y mucho mucho de música. Yo sigo estudiando.