Devadasis

Es curioso cómo el término devadasi aparece mucho más en los textos y espectáculos creados por bailarinas no indias que en la propia India. Suele traducirse como “bailarina sagrada”, sobre todo en webs estadounidenses, pero se refiere a una realidad muchísimo más compleja y que sigue conllevando polémica tanto social como académica.

La realidad es que devadasi se refiere a mujeres dedicadas al servicio a la deidad, generalmente en un templo, y sólo una parte muy minoritaria de éstas a lo largo de la historia fueron en realidad bailarinas, eran sirvientes. Hubo momentos y lugares en los que contaron con un gran estatus social (lo conocemos gracias a la literatura), pero desgraciadamente, no fue siempre así. Como en muchos lugares del mundo, sufrieron toda clase de abusos y muchas mujeres a las que a día de hoy se denomina devadasis los siguen sufriendo, sobre todo sexuales. Yo no soy especialista en este tema pero hay bastantes sociólogas que lo investigan, sólo voy a resumir diciendo que aunque queramos dar un halo de misticismo y belleza al término, se refiere a tal variedad de situaciones, muchas ellas dramáticas, que es ingenuo fingir que se refiere simplemente a “bailarinas sagradas”, al igual que es simplista quien lo denomina “prostitución sagrada”.

La cuestión de la relación de la danza con la religión en India también es más complicada de lo que parece, como lo son las distintas corrientes y prácticas religiosas en el país. Se conoce la vinculación de la danza-teatro con la religión brahmánica, en buena parte gracias al Natyasastra. No es que la danza formase parte del rito brahmánico, sino que la religión brahmánica formaba parte de la puesta en escena (desde la construcción del teatro a pujas inaugurales o la temática de las representaciones). También, sin embargo, conocemos representaciones de escenas de danza en monumentos jainistas y budistas, y diversos textos hablan de danzas de corte. Es por ello que la danza en india se desarrolló en parte relacionada con el propio desarrollo del hinduismo, pero en absoluto únicamente (y es muy importante tener esto en cuenta). A nautch girl or dancer from southern India, posing in a studio, c. 1880..jpg

De alguna forma que no se conoce bien, las bailarinas se fueron integrando en los ritos de algunos templos, y esto hay que relacionarlo con el auge de los propios templos como instituciones. La idea central de la puja es la de cuidar y regalar a las deidades, por lo que entre las flores, fruta, inciensos, perfumes, joyas y textiles, tiene sentido que se realicen también ofrendas de danza, que son un regalo efímero y agradable, al igual que lo son las flores o el incienso. Distintos textos hablan de la consagración de bailarinas en conjuntos templarios, parece ser que en el sur de India en general recibían el nombre de devadasis, en Andhra Pradesh, sanis; en Karnataka, sule; en Tamil Nadu, devaradiya; en Kerala, devadicci; en Orissa, maharis, en Maharashtra, murlis; en Assam, natis, y en Manipur, maibis, etc. (los términos varían entre textos y autores). En algunos casos estaban casadas, en otros debían permanecer vírgenes, y en algunos casos la jerarquía del templo llegó a prostituirlas (como hemos dicho, la situación varió mucho entre regiones y a lo largo de los siglos, es imposible generalizar).

Los relieves de casi todos los templos medievales de La India incluyen hermosas representaciones de bailarinas y de mujeres tocando instrumentos musicales y algunos textos describen la dedicación de un gran número de bailarinas en ciertos templos. Esto significa que había un gran patronazgo por parte de los gobernantes. Suele culparse a la llegada del Islam a India y al gobierno británico del declive de la danza en los templos hindúes, pero esto en sí es también bastante simplista, y apoya la idea de persecución de un hinduismo idealizado que promueven los movimientos nacionalistas hindúes. Efectivamente los gobernantes musulmanes no financiaron la consagración de bailarinas igual que no financiaron la construcción de templos, pero no es correcto generalizar diciendo que hubo una persecución, ya que la destrucción de templos en India fue increíblemente minoritaria. Las prácticas religiosas de tradición hindú pervivieron y siguieron su propia evolución, y entre ellas la de la danza en el templo. También continuaron las tradiciones de danza de corte. Los británicos no financiaron la cultura india, pero tampoco la persiguieron (lo cual no quiere decir que la mayoría de los oficiales no la despreciara, salvo muy honrosas excepciones de estudiosos que trabajaron mucho por su estudio y conservación). Simplemente sus intereses eran otros, y en algunos casos sí financiaron el mantenimiento de los grandes templos para mantener a la sociedad tranquila (tal es el caso del templo de Jagannath en Puri). Efectivamente el movimiento anti-nautch tuvo lugar bajo gobierno británico, pero no sólo por parte de británicos, buena parte de las clases altas indias lo promovieron, y estaba más dirigido hacia las tawaif que contra las bailarinas de los templos (hay muy interesantes artículos e investigaciones que tratan este movimiento).

El declive de la institución de las bailarinas devadasis, consagradas, está lógicamente vinculado al declive de los templos y de las dinastías reales que los financiaban (y el declive de éstos es a su vez complejo y en él se suman factores externos, como las invasiones o el comercio exterior, e internos, sobre todo enfrentamientos entre reinos y linajes). En el caso de Puri se suma además la falta de apoyo de la propia sociedad y de la jerarquía del templo (sigue siendo uno de los templos más ricos de India y las maharis recibían como pago dos tortas de arroz al día). Otra cuestión es, además, la de los abusos, ya que a partir del s. XVIII el monarca y los sacerdotes del templo podían mantener relaciones sexuales con ellas (leyendas locales justifican que Jagannath quiso que sus esposas ya no estuvieran “solas”), aunque muchos artículos y libros sobre danza exponen la cuestión como que las bailarinas se dejaban corromper en la corte a cambio de regalos. No voy a desviarme aquí hacia cuestiones feministas pero creo que todos comprendemos que estas mujeres no eran libres.

Es gracias a la literatura y a los registros de los templos que se conocen en realidad los ritos en los que participaban las bailarinas, los distintos estatus de las mismas y breves descripciones sobre los tipos de danzas, y seguro que en los próximos años interesantes investigaciones nos ayudarán a conocer mejor su historia. La lástima es que no hay un solo testimonio en primera persona.

A quien esté interesado/a en profundizar en la situación de las bailarinas del templo de Jagannath en concreto le recomiendo leer Wives of The GodKing: The Rituals Of The Devadasis of Puri, de Frederique Apffel Marglin (Oxford University Press, Delhi, 1985), que yo tuve la suerte de recibir como regalo hace años de Chandrika Chinoy.

Acabo mis clases de teoría siempre igual, diciendo que la idea con la que debemos quedarnos es la de lo complejo de cualquier tema, la cultura India es enorme en el espacio y en el tiempo. En el caso de las bailarinas en los templos me gustaría animar a leer con espíritu crítico y no creernos cualquier visión demasiado simple, y a defender con autenticidad la esencia de una tradición a la que tanto debemos.