Hasta mudra, los gestos de las manos

La gestualidad de la danza india es uno de los rasgos que más nos llama la atención en Occidente. Es increíble lo que se puede expresar sólo con las manos, y aún así, en danza éstas trabajan de una forma coherente con la expresión del resto del cuerpo y el rostro. No se puede bailar sin las manos. No se puede bailar sólo con las manos.

Hasta significa mano, mudra significa gesto, por lo tanto hasta mudra es el código gestual de las manos. Aunque generalmente en las clases de danza india nos referimos a ello únicamente como mudras hay que recordar que el término se utiliza también en otras disciplinas como el yoga o la escultura.

Todo el mundo que haya viajado a India sabe cuánto nos pueden decir con un movimiento de la cabeza o de las manos. Algunos gestos utilizados en la danza provienen de su uso cotidiano y cualquiera en el país los comprendería. Otros se entienden porque son muy visuales, sobre todo los que se refieren a animales. Hay otros cuyo significado es conceptual y lo entendemos por convencionalismo, porque hemos aprendido que significa eso. Como vemos en las películas de Bollywood y en muy diversos folclores indios o en el teatro que se usan gestos parecidos mucha gente nos pregunta ¿los mudras son los mismos? Pues la mayoría sí, hay algunos que no.

Nos ponemos en situación: a principios del s. XX cuando comienza el proceso de recuperación y academización de las danzas indias, el estudio de los folclores, etc. los gestos que se utilizaban variaban ligeramente entre escuelas o linajes en su ejecución y, sobre todo, en su denominación. Los académicos indios y británicos que desarrollaban la filología como campo de investigación estaban traduciendo distintos tratados en sánscrito, y se recuperaron el Natyasastra, el Abhinaya Darpana y otros tratados que finalmente han sido menos conocidos y publicados. A la hora de crear instituciones para proteger lo que existía y desarrollar las danzas con una estructura ordenada estos tratados sirvieron para “ponerse de acuerdo”, sobre todo en el proceso de estudio. Se tomó el Abhinaya Darpana como base para el estudio de abhinaya, se fueron realizando distintas traducciones y ediciones del texto y se extendió progresivamente su uso. Es obviamente muy útil que todo el mundo trabaje con esa base común, pero no hay que olvidar que se eligió esa base, que no es algo inmutable y sagrado, es antigua, es práctica y tiene un gran valor, pero no es lo único. En el caso del Odissi, por ejemplo, el tratado Abhinaya Chandrika describía menos mudras que el Abhinaya Darpana, mucho más antiguo y probablemente originario del sur, y muchos los denominaba con otro nombre. Hoy en día por practicidad aprendemos la lista del Abhinaya Darpana, aunque es una pena que se haya perdido nuestra variante regional. Por ello hay que añadir mudras que sólo pertenecen a la tradición del Odissi, como shukachanchu (descrito en el Abhinaya Chandrika) o ubhayakartari y otros que tiene en común con otras danzas pero no pertenecen a la lista del Abhinaya Darpana, como puspa o padma. Por eso mismo se dice que hay linajes de Bharatanatyam que en vez de los 28 mudras de una sola mano tienen hasta 36, esto es, sumando los tradicionales que no aparecían en dicha lista.

Todos los tratados en sánscrito son tremendamente ordenados, siguiendo una auténtica pasión por la clasificación. El Abhinaya Darpana clasifica los gestos de las manos en varios grupos:

  • Asamyuta hasta: gestos de una sola mano (literalmente significa no-combinados o no-unidos).
  • Samyuta hasta: gestos hechos utilizando las dos manos.
  • Deva hasta: gestos que representan a deidades.
  • Dasavatara hasta: gestos que representan las diez encarnaciones de Vishnu.
  • Tattajjatiya hasta: gestos que representan a las distintas vrna (colores), “castas”.
  • Bandhava hasta: gestos que identifican a los miembros de una familia.
  • Nrttahastanam Gatayah: gestos técnicos, o movimientos de los mudras en danza técnica.
  • Navagraha hasta: gestos que representan a los planetas.

En todas las escuelas se memorizan asamyuta y samyuta hastas, y es también muy útil saber deva hasta y dasavatara hasta para comprender mejor las coreografías de abhinaya.

En el tratado además de clasificar y enumerar los distintos gestos, esto es, haciendo un catálogo, hace una lista de los usos posibles de cada gesto. Dado que el tratado entero está, como casi todos los tratados en sánscrito, escrito en verso, es como si fuera un gigantesco poema, y por ello se suele aprender cantando. A estas listas de usos posibles o significados se les llama viniyoga y en el s. XX distintos maestros sumaron gestos a la lista, de forma que los estudiantes memoricen a la vez el término en sánscrito y una micro-escena en la que se usa. En youtube hay muchos vídeos de la ejecución de viniyogas, normalmente siguiendo la ejecución de la más prestigiosa escuela de Bharatanatyam, Kalakshetra.

Cuestión que nos preguntan a veces: ¿se pueden usar los mudras para hacer fusiones? Pues aquí hay que considerar varias cosas: primero, que su ejecución debe ser correcta, y esto requiere práctica sobre todo a mucha velocidad, y un cuidado en las transiciones y en la energía con la que nos movemos que depende mucho de la historia y la coreografía; segundo, que no sea una falta de respeto, no es lo mismo los mudras técnicos o gestos cotidianos que vemos mucho en el folclore y en el Bollywood que gestos rituales de hacer puja, por ejemplo; y tercero, que sea artísticamente coherente. Los hasta mudra pueden ser una ornamento estético, como hacemos en danza técnica, son una estilización, o pueden ser un lenguaje equivalente al lenguaje de signos. Un mudra mal ejecutado o colocado sin sentido en medio de una coreografía es como si en medio de una canción en castellano nos lanzamos a cantar palabras en hindi pero mal dichas. Creo que todos podemos recordar ejemplos de la impresión que da cuando en una canción en otro idioma nos dicen que tiene frases en castellano y lo que escuchas es una frase sin sentido con un acento raro, que han incluido porque “suena exótico”. Pues es más o menos lo mismo, hay canciones bilingües que son una preciosidad y se comprende el mensaje, y hay remixes ridículos. Pues con los lenguajes gestuales sucede lo mismo.

Otra cuestión es cómo conectamos lo que contamos con las manos con el resto del cuerpo, que habla también como ellas, y con el rostro, y sobre todo, con los ojos. Somos magos, hacemos trucos con las manos mientras hechizamos con la mirada para hacer un poco de trampa y un poco de guía.

yato hastas tato dṛiṣṭir

yato dṛiṣṭis tato manaḥ

yato manas tato bhāvo

yato bhāvas tato rasaḥ

Sloka número 37 del Abhinaya Darpana.