Música para Odissi I

Es una obviedad decir que la danza y la música son inseparables. Es imprescindible comprender la música que se baila, no basta con escucharla.

En La India hay dos grandes sistemas musicales, con algunos puntos en común pero, a rasgos generales, muy diferentes: hindustánico, del norte, y carnático, del sur. Ambos son el resultado de contextos históricos y culturales muy distintos. Hay otros tres sistemas musicales regionales que buscan ser considerados clásicos, uno de ellos es el desarrollado en la región de Odisha, llamado udramagadhi.

El sistema musical de Odisha tiene tanto un carácter propio como influencias de los otros dos grandes sistemas, dado que históricamente ha estado varios siglos bajo la influencia política y cultural de otros reinos. Los tres comparten la concepción cíclica del tiempo, la mayor parte de su terminología y la tradición de las ragas. Se diferencian enormemente en sus compases y la ornamentación.

En el caso de la música para danza Odissi, generalmente se componen a la vez música y coreografía. No se puede coreografiar sin entender la música y sin poder, si no componerla, colaborar con los músicos que lo hacen.

Tāla

Lo primero que tenemos que conocer a la hora de bailar o componer una pieza es el compás, que define el número de tiempos (matras) por cada ciclo (avartan) y las subdivisiones de dicho ciclo (bhagas). El modo de “llevar la cuenta” es dando palmadas y golpes de dedos. La mejor forma de comprenderlo es recordar las ecuaciones matemáticas del instituto:

  • Unidades, anudruta/anadruta. Se representa con una U. Se marca con una sola palmada o haciendo un gesto en el aire con la mano cerrada.
  • Parejas, drutas. Se representan con el símbolo 0. Se marca con dos palmadas, una con la palma, otra con el dorso de la mano contra la palma.
  • Ciclos, laghus. Se representan con una I. Es un ciclo de la mano, una palmada más un número concreto de golpes con los dedos. El número total de golpes dependerá del jati y, dependiendo de éste tendremos el número total de golpes, beats o matras, de nuestro compás en concreto.

El uso de los compases es complejo y, en realidad, divertido. Es matemáticamente fascinante. Pongo un ejemplo, podemos componer una canción para una coreografía en un compás de seis tiempos, y tendríamos dos opciones principales:

Rupak tala: un druta y un laghu. En chatusra jati eso significa 2+(1×4)= 2+4= 6

Khemta tala: dos laghus. En tisra jati significa 3+3= 6

Ambos compases se utilizan mucho para danza y como la música tiene una cadencia diferente, también lo tiene el movimiento. Los compases impares son muy divertidos porque juegan con la asimetría y con la variación de velocidades. El compás en el que trabajamos los ejercicios de entrenamiento es Adi tala (4+4+4+4= 16), y para las primeras secuencias, khandis, y coreografías es Ektali (4), ambos en chatusra jati. Cuando ya se sabe trabajar sobre estos compases sencillos se aprenden secuencias y coreografías en compases más largos o impares.

Rāga

Lo siguiente que tenemos que saber es en qué raga está compuesta o queremos componer nuestra pieza. Las ragas son esquemas melódicos, “agrupaciones de sonidos”. En el caso de la música de Odisha, se utilizan tanto ragas de tradición hindustánica (sobre todo en nuestro linaje de Guru Kelucharan Mohapatra por su maravilloso trabajo con el violinista Pandit Bhubaneswar Mishra), como de tradición carnática, además de ragas propias. En ocasiones una misma raga recibe nombres distintos según la región.

Es importante entender que los sonidos emocionan y sugieren o transmiten ideas, sentimientos e imágenes. Cuando una coreografía de abhinaya interpreta una composición literaria, interpreta lenguaje, es evidente cómo utilizamos las posturas y gestos para contar historias. Cuando una coreografía de danza pura, nritta, interpreta composiciones instrumentales, también tiene que interpretarlas correctamente, más allá de que la postura, etc. sea correcta, también expresamos con el movimiento abstracto, con los matices, con la fuerza y la delicadeza, y la energía con la que nos movemos.

Las ragas se asocian a momentos del día y estaciones del año, y a un público con conocimientos musicales y capacidad de concentración le dirigirán hacia estados y emociones concretas. El Odissi florece técnicamente en los pallavis, coreografías técnicas,que toman el nombre de la raga en la que fueron compuestos. En ellos juegan composición musical y composición coreográfica. En los pallavis compuestos por guruji se comienza marcando en pasos de tribhanga el compás en el que se han compuesto, música y danza juegan y aceleran, los movimientos y desplazamientos se hacen cada vez mayores y el final es un remate muy rápido que demuestra la fuerza del intérprete manteniendo la precisión y la velocidad.

Guru Smt. Sujata Mohapatra interpretando Kirwani pallavi, una de las composiciones de Odissi más conocidas y apreciadas. Guru Kelucharan Mohapatra la compuso sobre la idea del movimiento de vaivén de las esculturas de las deidades (Jagannatha, Balabhadra y Subhadra) cuando los devotos las llevan tirando de los carros del Ratha Yatra.