La práctica

El proceso de aprendizaje de una danza clásica es obviamente lento. Y en Occidente la lentitud nos frustra mucho. Nos pone nerviosos no saber el plazo de entrega, por eso en India cada vez que encargamos algo queremos saber exactamente cuándo estará listo ¿seguro que estará listo? Pues no se sabe. En algún momento llegará. Pues con el Odissi pasa lo mismo ¿cuándo seré bailarín/a? ¿cuándo sabré suficiente? ¿cuándo voy a aprender esa pieza que tanto me gusta? No lo sabemos. Y el no saber cuándo llegará eso que deseamos, o si llegará siquiera, podemos tomárnoslo de dos maneras: corriendo y pretendiendo controlar el proceso, o dejándonos llevar. Es cierto que la ambición es emocionante, es la naturaleza de algunas personas. Conmigo cuadra mejor el no pretender controlarlo, mi naturaleza es mucho más perezosa que ambiciosa. Supongo que lo mejor sería encontrar el equilibrio, como en todo.

Sólo mejoramos en la danza clásica si practicamos con constancia. Pero sucede que la práctica es como hacer una montaña de arena, como cuando de pequeños hacemos castillos en la playa. Si somos constantes y vamos añadiendo puñados poco a poco, y esperando que se asienten, nuestra montaña irá creciendo. Si hacemos un montón a toda prisa, la montaña será inestable, y mientras la haces crecer por un lado se desmorona por el otro. Lo peor es no cuidar de nuestra montaña, abandonar la práctica y querer volver uno, dos, tres o cuatro meses después y esperar que nuestra forma física y nuestra danza estén como las habíamos dejado. Pero no es así, porque los granos de arena se los va llevando el viento.

Es muy difícil mantener el entrenamiento cuando nos marchamos de India. Es muy difícil no volver a los vicios que tantas veces nos han corregido, es difícil recordar exactamente todas las coreografías. Es difícil encontrar un tiempo y un espacio para mantener el entrenamiento cotidiano. Pero hay tantas cosas difíciles en la vida, y de entre todas ellas, la danza es sin duda una de las que más merecen la pena.

Sé que mi castillo de arena se va a desmoronar un poco en mi ausencia. Espero que mis alumnas cuiden de los suyos para que mientras tanto pueda jugar con ellas. Practicad.