Las danzas clásicas y el yoga

Todas las artes clásicas requieren estudio y dedicación, sea pintura, escultura, arquitectura, etc. Una obra clásica requiere un estudio previo y un desarrollo cuidado, las artes clásicas no se improvisan. La disciplina que implica cualquier estudio exigente desarrolla nuestra capacidad de concentración y nuestra paciencia. Lo  que se consigue con más esfuerzo tiene más valor. La práctica del yoga es beneficiosa para cualquier persona. Es sano y positivo que aprendamos a utilizar y controlar nuestro cuerpo y nuestra mente. Creo además que el yoga es una disciplina que ayuda mucho a los/las bailarines/as, porque si para cualquier persona es bueno tener el control sobre su cuerpo y su mente, para un/a bailarín/a es imprescindible.

Las bases de las danzas clásicas y del yoga tienen muchos puntos en común.Los más básicos son los siguientes:

ATHA YOGA ANUSHASANAM 
En sentido literal Yoga significa “unión” del pensamiento con las emociones, las sensaciones y el cuerpo físico. 
De la personalidad con el Ser interior y de la individualidad con el Todo en el aquí y ahora del eterno presente.

Conexión cuerpo-mente

Todas las disciplinas físicas mejoran lo que en Occidente llamamos “conciencia corporal”. Las personas que han practicado deportes saben controlar su cuerpo y tienen conciencia espacial. Las personas que han bailado saben además cómo relacionar ese movimiento de su cuerpo en el espacio con el tiempo, con la música y con sus sentimientos. La práctica del yoga nos ayuda a ser conscientes de nuestro cuerpo, a sentirlo, y esta capacidad es muy útil en la danza tanto en su ejecución como para prevenir tensiones y lesiones.

Conexión con el Todo

La finalidad última de las danzas clásicas indias es la comprensión de que todo está conectado e integrado en un mismo Ser. La experiencia estética, el Rasa, el goce estético, es en realidad un medio de conexión con la Divinidad, en la que el público y el intérprete se acercan a la liberación espiritual.

YOGA CHITTA VRITTI NIRODAH 
Cuando cesa la agitación de la mente surge el estado real del yoga.

Una práctica “eficaz” de las danzas clásicas indias es tan exigente que requiere mucha concentración y una visión clara de nuestro objetivo. Una puesta en escena que realmente transmite y emociona al público es en la que el artista se entrega completamente a la interpretación.

El cese de las fluctuaciones de la mente se logra a través de ABHYASA y VAIRAGHYA (la práctica regular y el desapego). La práctica debe convertirse en un hábito que hay que establecer con empeño. La práctica queda establecida firmemente cuando es practicada por largo tiempo, con regularidad, persistencia y dedicación.

Tener una práctica regular es la parte más difícil de conseguir. Es muy difícil que las circunstancias nos permitan reservar un tiempo y un espacio sólo para nuestro entrenamiento, pero también es difícil tener la fuerza de voluntad suficiente. Pero la vida es más interesante cuando se nos presentan retos. Una vez alguien se quejaba en clase de que nunca bailaríamos tan bien como mi maestra. Ella respondió “¿cuántas veces has bailado esta coreografía?”. Yo la bailo todos los días desde hace más de veinte años, así que la he bailado miles de veces. Cuando tú lo hayas hecho bailarás como yo. Vamos, bailadla otra vez”.